martes, 26 de julio de 2016

Albert Fish. ¡Qué viene el Coco!

     
Por Antonio García Sancho
     
     Si leyéramos una novela inspirada en la vida de Albert Fish y no conociéramos al personaje real, probablemente no nos hubiera gustado. Habríamos acusado al autor de sensacionalista, al argumento de inverosímil y macabro y al personaje de irreal. No obstante, Albert Fish existió realmente. A este asesino se le condenó por la muerte premeditada de una niña de 10 años, Grace Budd, pero confesó también la de Billy Gaffney y la policía le cree también autor de, al menos, otras tres víctimas. Otros elevan el número de víctimas a 15 y otros a 50. Su ficha psiquiátrica parece más un manual de desviaciones que el historial de una sola persona, ya que reúne  sadismo, masoquismo, castración, autocastración, exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, coprofagia, fetichismo, canibalismo e hiperhedonismo. Súmese a eso una homosexualidad mal asumida y tendrá el retrato del Vampiro de Brooklyn.

miércoles, 20 de julio de 2016

La Violencia en las parejas adolescentes-jóvenes

Tradicionalmente cuando se habla de violencia en la pareja, por lo general, tendemos a pensar en la violencia ejercida por un agresor-hombre contra una mujer-víctima, sin ser conscientes de que realmente hacemos alusión a lo denominado violencia de género. En los últimos años han aumentado las investigaciones referentes a la violencia en el noviazgo. En diversos estudios se han detectado un incremento de conductas y comportamientos violentos entre las parejas de adolescentes y jóvenes. Para concretar y conceptualizar, la violencia en el noviazgo consiste en episodios violentos de tipo psicológico, físico o sexual; ejercidos o recibidos por uno o ambos miembros de la pareja de adolescentes o jóvenes. En este fenómeno, se pueden apreciar características propias: la pareja no convive junta; no tienen una dependencia económica entre ambos; no tienen hijos y además, la violencia es bidireccional -a diferencia de la violencia de género que se trata de una violencia unidireccional- (Viejo, 2014 citado por López-Cepero, Rodríguez, Rodríguez, Bringas & Paíno, 2015).
Uno de los factores de riesgo que propician conductas violentas en el noviazgo –en mi opinión de los más importantes-, es haber presenciado o sufrido violencia en la familia de origen, al igual que tener grupos de iguales cercanos que estén envueltos en esta situación de violencia (Makepeace, 1981 citado por González, Muñoz & Graña, 2003; Rey, 2008).  Esto puede fundamentarse en base a la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura, pues los jóvenes que han presenciado o sufrido violencia en sus familias aprenden a utilizar la violencia como mecanismo de resolución de conflictos con sus parejas. Pese a ello, señalar que, el hecho de presenciar o sufrir violencia en la familia de origen no es directamente proporcional a ser violento en la edad adulta, aunque sí es cierto que existe una mayor probabilidad en aquellos sujetos que se han criado en un contexto familiar violento frente a otras personas que no.