Grupos Terroristas Yihadistas en la Actualidad

         Por Antonio García Sancho
     Si revisamos la historia de la formación y evolución de las agrupaciones radicales yihadistas, podemos trazar una historia que nos irá conduciendo sucesivamente por distintos lugares de la geografía norafricana. Veremos, así, que diferentes grupos han ido surgiendo y, algunos, desintegrándose debido a cismas internos o a que su popularidad ha mermado, frente a la de otros grupos emergentes que han acaparado más alistamientos en sus filas de los radicales islámicos. No hay que perder de vista que la semilla original del yihadismo se dirigía, primero, hacia territorios del Medio Oriente y el Magreb y sólo con el visionario Bin Ladin se comenzó a pensar en una extensión más amplia y rápida de su ideología. Incluso más allá de Al-Ándalus. Así, al principio los grupos eran más pequeños y locales, para luego hacerse más expansivos y transnacionales, lo que provocaba, a su vez, un atractivo mayor por estos grupos y un decrecimiento de los más pequeños.
     Nos daremos cuenta, si realizamos ese repaso, de que, aunque en ocasiones haya periodos en los que dos grupos hegemónicos se solapan, en realidad parece que haya una especie de sucesión de un grupo a otro, una especie de relevo en lo alto de la pirámide de dominio y “magisterio” terrorista. Esto se traduce en un intento cada vez mayor de control sobre otros grupos salafistas (por absorción, pactos, subordinación o afiliación), en un intento cada vez más intenso de lograr repercusión mediática (que asegura su hegemonía, por supuesto), en la intención de dar cada vez un paso mayor en la consecución del ideario wahabista (a Bin Ladin, por ejemplo, no se le ocurríó declarar el Califato) y, finalmente, en una peligrosidad creciente y en la utilización cada vez más expansiva y más hábil de los medios de masas para reclutar a los nuevos combatientes.
     Llevar a cabo este estudio y la pormenorización de esos sucesivos crecimientos, excedería con mucho las posibilidades de este trabajo. No obstante, proporcionaremos algunos apuntes sobre los principales grupos terroristas, su constitución y evolución histórica para, al menos, vislumbrar estas afirmaciones que hemos realizado. Añadimos, también, las formas de reclutamiento con las que cuenta cada formación.
     En la exposición de estas pequeñas fichas, separaremos las etapas, que a veces se solapan, por fechas, seguidas del grupo predominante entre paréntesis y su principal área de influencia geográfica, entre corchetes.

        1966-1991 (FPLP/FATAH) [Siria, Jordania, Palestina, Francia…]
     El Frente Popular para la Liberación de Palestina y su rama más moderada, Fatah, se formaron de células durmientes del Movimiento Nacionalista Árabe (MNA) que había nacido en 1953 como organización panarabista y que se oponía fieramente a las monarquías árabes. El FPLP se definía como marxista leninista y panarabista. Fueron los primeros que concentraron sus reclamaciones en una oposición frontal al régimen israelí y visibilizaron lo que luego se ha generalizado como conflicto árabe-israelí. Como se ve, en estos orígenes, si bien comienzan a perfilarse los métodos, aún el concepto de Yihad (e incluso la percepción de guerra de religión) quedaba lejos de incorporarse a la lucha terrorista islámica.
     
Jasser Arafat
Antes de su declive (que no inactividad) como grupo hegemónico en 1990, cuando el líder de Fatah, Jasser Arafat, se interna en la línea política y abandona la lucha armada, protagonizaron los actos terroristas más sonados de la década de los setentas. Así, el terrorista más buscado antes de Bin Ladin fue, sin duda, Carlos “El Chacal”, inspirador de varias películas y novelas. Carlos era, en realidad, el venezolano Ilich Ramírez Sánchez, perpetrador del atentado contra el magnate judío J.E. Sieff en 1973, del asesinato de tres agentes franceses en 1975 y del asalto a la sede de la OPEP en Viena, tomando 62 rehenes, logrando que el gobierno aceptase todas sus condiciones y escapando con 42 rehenes y todo su comando sin una sola baja. Además de otros cinco atentados en Francia entre 1974 y 1983 con coche bomba o, más a menudo, colocando explosivos en trenes.
     El FPLP también es responsable de los atentados de los JJ.OO. de Munich, bajo la tapadera de un grupo conocido como “Septiembre Negro” en homenaje a los militantes que perdieron la vida en el Septiembre Negro en el que el gobierno de Jordania logró expulsarles de sus fronteras.

       1983-1989 (Hizbullah) [Líbano]
   
 El Partido de Dios, traducción de sus raíces izb, partido y Allah, Dios), también conocido como Hezbolá, es una organización musulmana libanesa que sigue activa en la actualidad y que cuenta con un brazo político y otro paramilitar. Fundado en el Líbano en 1982 como respuesta a la intervención israelí, muchos países occidentales les califican de organización terrorista, aunque algunos regímenes islamistas les tienen por una resistencia armada legítima. Contaron desde sus orígenes con el apoyo de Irán, que no sólo les entrenó, les armó y les financió, desde el final de la guerra civil libanesa sino que les organizó. De hecho, Hizbullah se funda, precisamente, por un contingente de la Guardia Revolucionaria iraní. La forma en que Irán mostró su apoyo militar al presidente sirio Bashar al Asad en s lucha contra los rebeldes que pretendían derrocarle, fue enviando milicianos de este grupo para unirse al ejército sirio. Hoy, su máximo líder es Hasan Nasrallah.
     Hizbullah no se desarmó en los acuerdos de Taif, en octubre de 1989, que ponían fin a la guerra del Líbano y establecían una apertura diplomática entre Líbano y Siria, marcando el inicio de la retirada de las tropas de éste país de suelo libanés. Sin embargo y tras los múltiples atentados, especialmente con coche bomba, que habían cometido los milicianos de Hizbullah a lo largo de toda la década, a partir de 1990 comienzan a aproximarse a fuerzas no islamistas e incluso inician diálogo con los cristianos libaneses. Además, se integran en la vida política democrática, participando, ya en 1992, en las elecciones generales.
     El cambio radical en la dinámica ideológica de Hizbullah, además de en su actual compromiso con al Asad en contra del Estado Islámico (ISIS/DAESH), se ve claramente en la comparación entre sus dos manifiestos. En el primero de ellos, en 1985, Hizbullah define como objetivo el establecimiento de una República Islámica en el Líbano. En el manifiesto de 1992, pese a que Hizbullah mantiene, prácticamente hasta hoy, un hostigamiento persistente a Israel, a quien reclama tierras que Israel anexionó a Siria, el objetivo que persigue dice ser “una democracia mayoritaria y secular”.

   
      1989-1998 (GIA) [Argelia]
    La ruta que nos llevará hacia el actual DAESH, el grupo hoy indiscutiblemente hegemónico del Yihad terrorista, deberíamos comenzarla en Argelia donde, bajo el mandato del presidente Ben Bela, el FLN partido único de esa nación, relega la religión al ámbito privado entre 1962 y 1965. La autoridad del Estado establece cada vez con mayor radicalidad el objetivo de la secularización, especialmente después de aproximarse al marxismo tras el apoyo de los sectores conservadores al golpe de Estado contra Huari Bumedien. El malestar de la sociedad se hace cada vez más fuerte y el presidente Benchdid trata de aplacar los ánimos y generaliza la enseñanza de la religión en todos los ámbitos educativos. En 1989, Benchdid se ve forzado a promulgar una ley que permite el pluripartidismo, momento en el que hace su aparición el FIS, una alianza de asociaciones religiosas entre las que se encontraba Consejo y Reforma, que un año después sería Hamas.
     Ante la complicada situación económica, el FLN entra en declive y la población se vuelca con el FIS, que en 1990 consigue un amplio triunfo en las elecciones municipales y en la primera vuelta de las legislativas de 1991. La población confía en que el Islamismo integrista de algunos corpúsculos que propugnan la lucha armada se eclipse gracias a la integración política y cooperativa de sus dirigentes. Pero antes de la segunda vuelta de elecciones, los militares toman el poder, se reprime duramente a FIS estallando la guerra civil. Se alimenta, así, el odio de los radicales.
     Éstos, al principio, se dividen en pequeños grupos aislados e incluso rivales pero finalmente se unifican en el Grupo Islámico Armado (GIA). El GIA crece y se reestructura con su tercer emir, Cherif Gusmi, realizando más pactos con otros líderes y proclamándose “el único marco legal de el Yihad en Argelia”. Entre 1994 y 1998 el GIA es hegemónico en todo Argel y monopoliza la lucha armada yihadista, aunque ya en 1996 comienza su declive y comprende que no va a poder derrocar al régimen y algunos de sus cabecillas comienzan a reorientar sus esfuerzos a negocios relacionados con el crimen organizado, invirtiendo sus beneficios en sociedades de exportación e importación y ofreciendo protección, gracias a sus ahora abiertas relaciones con dirigentes del régimen, a otros terroristas en sus actividades ilícitas.
     Este grupo cuenta con una revista “Achahada”, principal medio de propaganda de su doctrina, que reclama su herencia afgana, condena a Francia como “la madre de todos los vicios”

     1998-2005 (GSPC) [Argelia]
   
 Del GIA nació una escisión, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), que vivió un largo periodo de hegemonía dentro del Yihad, compartida, sobre todo en el último lustro, con Al-Qaida. Pretende la instauración del islamismo tradicional mediante el combate contra los “renegados” que, según el GSPC, culpan a los islamistas de atentados terroristas perpetrados por ellos. El largo recorrido del GSPC puede atribuirse a una organización bien vertebrada, que contaba con tres comités, uno religioso, otro militar y otro mediático, el último encargado de dar toda la promoción posible a los actos de “combate” del grupo. El ideario de este grupo, establecido en el “Comunicado de la Unificación”, suscrito en 1998 y que marca su escisión de la rama madre del GIA, establece como principios básicos la sumisión al Islam (Al-Walaa o lealtad), el Califato como objetivo político fundamental (Al-Yamaa o comunidad) y la unidad (Al-Wahma) de la Umma o totalidad de los musulmanes. Entre los deberes del miembro del GSPC destaca el combate contra el régimen argelino, combatir el dogma de los pueblos desviados y no cesar el combate hasta que la palabra de Dios sea admitida como la primera. La laicidad, el comunismo, la masonería y la democracia son enemigos del Grupo Salafista.
     Hasta Septiembre de 2001 las luchas internas entre emires de esta formación son moneda común y estuvo a punto de desaparecer cuando en 1999 Abdelasi Buteflika promulga la Ley de Concordancia Civil que concede una amnistía a la que se acogen más de 1200 milicianos yihadistas. Sin embargo, esa tendencia se invierte debido a los atentados del 11-S. El emir Hassan Hatab realiza diversos gestos de aproximación a la formación de Bin Ladin, aunque en privado tiene reservas sobre la universalidad a la que llama el saudí. El impulso dado por el 11-S al yihadismo alimenta al GSPC que realiza diversos actos terroristas importantes en 2002 pero, a partir de entonces, se hace evidente la brecha entre los panarabistas y los que siguen pensando que el objetivo principal es la oposición al régimen argelino de Buteflika.
     En 2004, Buteflika promulga la Carta por la Paz y la Reconciliación con una nueva amnistía a la que se acogen más de mil yihadistas. Pero no es un número tan masivo como esperaba el gobierno y, además, provoca la ira del GSPC con más atentados durante 2005 y 2006 (en este último año se produce la crisis de las caricaturas de Mahoma). Los salafistas incrementan su acercamiento a Al-Qaida y la tendencia panarabista gana adeptos, extendiéndose la influencia del grupo por toda la zona de El Sahel. El atentado contra un cuartel del ejército mauritano en Lemguiti le valió al GSPC la primera felicitación de Al-Qaida.
     El GSPC posee una revista afín, Al-Yamaa, que difunde sus “éxitos” y su doctrina.

     
  2004-Presente (AQMI) [Mauritania, Malí, Argelia, Chad]
   El Sahel es la zona compuesta por los países atravesados por la “frontera” natural que marca el desierto del Sáhara. La expansión del GSPC se introdujo en estos países, y se produjo la formación de AQMI, cuyas siglas son las de Al-Qaida en el Magreb Islámico. AQMI ha estado siempre vinculado a Al-Qaida, pero ha sido el grupo hegemónico, en disputa con el GSPC, del que proviene, una vez Estados Unidos anuncian la muerte de Bin Ladin en una operación del ejército aliado.
     Es en 2004 cuando las diferencias entre el líder de AQMI Mojtar Belmojtar y el GSPC comienzan a aflorar más vivamente, aunque as circunstancias hacen que Belmojtar no pueda separarse por completo del GSPC. Belmojtar es quien tiene relaciones con la delincuencia organizada y consigue financiación para el Grupo Salafista. Por tanto, la situación es de un equilibrio tenso. Sólo cuando recibe apoyo de otros líderes, antes afines a los emires del GSPC y proclaman la existencia de una entidad política individual e independiente (el Emirato del Sáhara en el Magreb Islámico). La mayor baza de AQMI ha sido integrar a terroristas marroquíes, tunecinos, argelinos, otros árabes e incluso algunos occidentales conversos y ha aglutinado en su seno a otros grupos minoritarios que actuaban por su cuenta en el norte de África como el Frente Islámico de Salvación.
     AQMI posee una sección mediática, muy activa, que se llama Al-Ándalus. Es casi una declaración de intenciones aunque puede llamar a engaño. Para AQMI, Al-Andalus no es sólo Andalucía ni la Península Ibérica, sino también una parte de Francia.

       2008-Presente (Al Shabab) Somalia-Kenia
El grupo radical islamista Al Shabab, originario de Somalia, donde tiene su sede, surgió como el ala radical joven del Consejo de Tribunales Islámicos de Somalia, que controlaba Mogadiscio en 2006 y que se extinguió tras la expulsión del mismo por las fuerzas etíopes que tomaron Somalia. Su nombre en árabe es Harakat al-šabāb a-muŷahidīn, que significa Movimiento de Jóvenes Muyahidines, aunque es más popularmente conocido como Al Shabab, que significa “Los jóvenes”.
Se calcula que el grupo tiene unos 7000 integrantes y su líder ha sido identificado como Abu Zubeyr. Aunque localmente, Al Shabab ha pasado a ser una de las organizaciones extremistas islámicas más activas, llevando a cabo atentados como el realizado en Uganda en 2010 durante la Copa Mundial de Fútbol en represalia por la presencia de soldados de ese país en Somalia con motivo de la misión de paz de la Unión Africana (AMISOM) o el atentado a una Universidad de Kenia en el que murieron 152 personas el 2 de abril de 2015 y en el que mantuvieron retenidos a decenas de rehenes durante 12 horas. También han reivindicado el ataque en el hotel y restaurante Beach View de Mogadiscio (Somalia)

Se cree que Al-Shabab tiene su principal fuente de ingresos en la red de tráfico ilegal de marfil y cuerno de rinoceronte, aportando puertos de salida para la mercancía hacia los mercados internacionales.

     1988-Presente (Al-Qaida)[Afganistán]
     Sin duda, la organización que visibilizó más la verdadera dimensión del riesgo que supone para la paz mundial el terrorismo yihadista ha sido Al-Qaida[i] (también conocida como Al-Qaida Central), cuyo nombre significa “La base”, que era el nombre dado por su creador, Osama Bin Ladin, a las bases de muyahidín que combatieron contra la URSS en la guerra de Afganistán (1978-1992). Hasta la aparición del Estado Islámico (DAESH), fue, sin duda, la fuerza yihadista más seguida y respetada en el mundo radical islamista.
     
Usama Bin Ladin
Bin Ladin era un miembro de la familia real saudí que, entrenado por la CIA, logró organizar un ejército talibán que llegó a derrocar a los ocupantes soviéticos de Afganistán. Por desavenencias con los Estados Unidos y la CIA, que le apoyaron mientras Bin Ladin fue un agente que convenía mantener a su lado, y viéndose con un ejército a sus pies, el carismático líder abandonó la alianza con el eje americano-israelita-saudí y comenzó a organizar el grupo terrorista más temible del que el yihadismo haya dispuesto nunca. Al Qaeda recupera el ideario salafista y la bandera de la liberación de Palestina y la opresión judía para reclamar su derecho a la lucha armada.
     Al Qaeda es predominante en Oriente Medio y se extiende rápidamente por Asia y África. Tiene militancia organizada en Afganistán, Arabia Saudí, Argelia, Iraq, Libia, Pakistán, Yemen, Somalia, Siria, Egipto, Kazajistán, Palestina, Sudán, Jordania, Marruecos, Túnez y, clandestinamente, en la Unión Europea.
     Bin Ladin se convirtió en el enemigo número uno en todo el mundo tras el atentado de las Torres Gemelas en 2001 (el segundo, puesto que ya había habido un intento fallido anterior con un coche bomba en los aparcamientos del WTC.) Después de esa conmoción mundial –con graves consecuencias económicas, no lo olvidemos, pero también y principalmente, de vidas humanas-, llegaron los atentados del 11M en España y del 7J en Londres. El arma principal de Bin Ladin para causar el terror, en este caso, amén de la dimensión de los atentados, fue la repercusión mediática de los mismos. En especial el del 11S, que fue retransmitido en directo por centenares de televisiones y miles de emisoras de radio de todo el mundo.
     Al Qaeda tiene una organización en la que células que permanecen mezcladas con la sociedad occidental y que son contactadas a través de Internet, dispuestas a “despertar” y actuar de manera suicida, si es preciso. Además, ha desarrollado o “apadrinado” organizaciones filiales como Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Jabhat Al-Nusra oel grupo Al-Khorasan, además de contacto con lobos solitarios y terroristas individuales. Ha sido referente de todo el Yihad islámico radical hasta la muerte de Bin Ladin, abatido en una operación del ejército estadounidense bajo el mandato de Obama, en Abbottabad, Pakistán, el 1 de mayo de 2011.
     Sus fuentes de reclutamiento han cambiado. Ya no sólo se incitaba al Yihad desde contactos que se realizaban en las mezquitas, sino que cuenta con una revista que publica AQPA y que se llama “Inspire” (para “inspirar” a los jóvenes a movilizarse por el Yihaad) y comienzan a comunicarse por internet y correo electrónico. Es el primer paso hacia la impecable estructura de reclutamiento que montará, después, DAESH.

     2014-Presente (DAESH) [Siria e Iraq]
    En 2003 Estados Unidos y un eje de países aliados invaden Iraq con el argumento de que su dirigente, Sadam Hussein, ocultaba un arsenal de armas de destrucción masiva que nunca se encontraron después y que el gobierno americano reconoció, con los años, que nunca existieron. Como reacción a esta ocupación militar, se crea en ese año una filial de Al-Qaida Central que se llamó AQI (Al Qaeda en Iraq). A cambio de financiación y armamento, AQI operaba en los territorios ocupados extendiendo el terror de “La Base”.
     AQI estuvo liderado por Abu Musab Al-Zarkawi, que fue muerto en un bombardeo del ejército de EE.UU. en 2006 o, según se supo luego, cuando trataba de huir llevado en camilla por sus muyahidín.
     
Abu Bakr Al-Bahdadi
Reemplazado a la cabeza de este grupo por Rashid Al-Baghdadi, éste mantiene los objetivos del grupo pero cambia el nombre a DAESH
[ii] en Iraq, más conocido por su acrónimo en inglés, ISIS. A su vez, a éste le sucedió Abu Bakr Al-Bahdadi, ya en 2013, quien dio el nombre definitivo a la organización de ISIS (las siglas en inglés para DAESH en Iraq y el Levante). A mitad de 2014 declara la independencia de su grupo con respecto a Al-Qaida y se proclama califa con el nombre de Ibrahim[iii], con soberanía sobre los territorios de Iraq y Siria. Con su proclamación, pidió a los fieles que se levantaran en armas contra los infieles para expandir el Islam ya no por Al-Andalus, sino por todo el globo.
     DAESH adopta una bandera (“el estandarte negro”), en la que, sobre fondo negro, aparece la primera parte de la Sahada y el sello de Muhamad (Mahoma).
     Los símbolos empleados por DAESH, la proclamación del califato y la utilización de todos los medios a su alcance para establecer un sistema de reclutamiento que busca víctimas con un nuevo perfil totalmente distinto y, por lo mismo, menos identificable y previsible, han hecho de DAESH el grupo terrorista más peligroso hasta el momento y un destino muy atractivo para otros grupos más pequeños de terroristas integristas, algunos de ellos también localmente hegemónicos e importantes, como Boko Haram (2002-Presente)[iv]. Sus actividades han tenido una repercusión mediática muy sonada. DAESH es responsable de los atentados de Charlie Hebdo y de Bruselas, además de múltiples acciones terroristas en Siria, Bagdad, Yemen... La peligrosidad del Estado Islámico se hace más alarmante si tenemos en cuenta que los terroristas de este grupo no han dudado en utilizar, incluso, armas químicas, como hicieron el 15 de septiembre de 2014 en la ciudad de Dhuluiya, envenenando a 11 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes, o el 22 de septiembre de ese mismo año, cuando un ataque con gas cloro cerca de Fallujah, terminó con la vida de más de 300 soldados iraquíes, aunque en principio fue desmentido por el gobierno de Iraq[v].
     En la actualidad, DAESH ha heredado los métodos de reclutamiento de Al Qaeda y los grupos hegemónicos anteriores pero, además, ha sabido sacar partido de las redes sociales o los foros de internet, sin renunciar a las tradicionales revistas en papel y el contacto tú a tú. Sus reclutadores actúan como los de una secta y buscan perfiles similares en muchas ocasiones, pero tampoco renuncian a reclutar a mujeres o a exconvictos. A continuación, en lo que resta de este trabajo, nos dedicaremos a examinar cuáles son los recursos de DAESH y cómo operan sus reclutadores.




[i] Preferimos la denominación de “Al-Qaida”, más correcta que la abrumadoramente más popular “Al-Qaeda”.
[ii] DAESH son las siglas de Estado Islámico de Iraq y Levante (Dawla Al-Islamiya fi Al-‘Iraq wa Al-Shams)
[iii] El cambio de nombre es habitual en la religión islámica. Los cambios importantes en la vida de la persona: el paso a la edad adulta, la boda, etc. van acompañados de un cambio de nombre.
[iv] Vid. Por ejemplo GUTIÉRREZ, Óscar: “La secta radical nigeriana Boko Haram jura lealtad al Estado Islámico”, El País, 7 de marzo de 2015 (también en digital en Internet:  http://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/07/actualidad/1425762653_831755.html )

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